Entrevista de Ana María Luengo en el programa Encuentro de CNN en Español a Rodrigo Guerra, Director del CISAV, sobre la elección del Papa Francisco.

¿Qué impacto va a tener su elección entre los católicos en nuestro continente?

Para los latinoamericanos seguramente será motivo de una gran alegría y una gran esperanza, ha sido un lugar común de todos los análisis y aún de los comentarios informales entre la gente más sencilla, que América Latina había quedado un poco desplazada de la atención de la Iglesia Universal y que requería una mayor atención y compromiso.

En el pasado sínodo de la nueva evangelización, hace apenas tres meses, hubo cardenales y obispos europeos que no conocían los elementos más básicos sobre los proyectos de evangelización de la Iglesia en América Latina, y hubo que explicárselos de manera directa. Esto muestra que la elección del nuevo Papa, sin lugar a dudas, presentará una gran oportunidad para reavivar la fe de los cristianos en América Latina y para dar nuevas perspectivas a la Iglesia Universal.

Francisco es el primer Papa jesuita ¿Cómo puede influenciar esto su papado?

Los jesuitas han sido siempre una de las vanguardias no sólo intelectuales, sino misioneras de la Iglesia a lo largo de cinco siglos. En América Latina tienen una presencia singular en los últimos años, siendo también la vanguardia del compromiso social, de la opción preferencial por los pobres, de la lucha a favor de los derechos humanos y del desarrollo de democracias más auténticas.

Jorge Mario Bergoglio, si bien es un hombre muy tradicional en materia de moral, digámoslo así: de la vida privada; en los temas de moral social es un hombre de vanguardia, realmente no es un hombre convivente con el neoliberalismo, sino al contrario, simpatiza con el dolor de los más pobres, con los problemas del desarrollo de América Latina, de Asia, de África. Tiene una gran visión global, seguramente será una novedad el escucharlo con atención en sus mensajes, sobre todo los de índole social.

Tengo entendido que usted lo conoce personalmente ¿Qué rasgos destacaría de él como persona?

Sí, principalmente es un hombre de una sencillez extraordinaria. Muchas veces la figura de los cardenales, la figura de los jesuitas, está asociada a hombres que de repente pueden parecer un poco arrogantes, un poco presuntuosos por su autoridad o por su conocimiento teológico o filosófico. Bergoglio, por el contrario, es un hombre sumamente sencillo que tiene una gran confianza no solamente en la fe de la Iglesia en abstracto, sino en la fe de la Iglesia entendida como pueblo. Por eso el gesto que ha tenido en este primer momento en que lo conocemos ya como Papa, de pedirle al pueblo de Dios que ore por él, como anticipando una bendición por parte del pueblo hacia su Ministerio y luego él poder compartir la bendición, es un gesto muy significativo de la apertura que tiene a la gente real, a la gente sencilla. Es muy conocido por pasearse en Buenos Aires en autobús o en metro, cosa que lo pone distante de las personas que tienen identificado al cristianismo con un compromiso burgués.

Muchos dicen que va tener que haber una modernización en el Vaticano, que el Papa va a tener que acercarse a la gente, se habla de cuáles van a ser los nuevos retos, entre ellos cómo va hacer frente a escándalos como vatileaks,  los homosexuales, las mujeres dentro del sacerdocio, el celibato de los sacerdotes ¿Cuál cree usted que va a ser el perfil del Papa Francisco?

Sí, a mi me parece que en temas como el celibato sacerdotal y el papel de las mujeres, él continuará la enseñanza de Juan Pablo II y Benedicto XVI, referente a que el sacerdocio es un don y no un derecho, me parece que en eso no hay que esperar un gran cambio. En lo que sí es un hombre muy decidido y muy valiente, es en la crítica a las burocracias que entorpecen el funcionamiento de la Iglesia y alejan a los pastores del pueblo fiel, del pueblo real. Esto es una cosa muy sana, en la Iglesia católica muchas veces los fieles católicos vemos a los pastores con cierta lejanía y distancia, Bergoglio claramente es un hombre que por su modo de ser, natural, espontáneo, suele ser muy antagónico a cualquier lejanía, será un hombre cercano, comprometido no solamente afectivamente, sino lo interesante es que suele tener agendas personales de compromiso reformador muy fuertes. No nos debe extrañar el que haga una profunda reforma en la curia vaticana y en todas las burocracias aledañas.

¿Cuál cree usted que va a ser su relación con otras religiones, como el judaísmo y el islam? 

Sin lugar a dudas la relación del Papa Francisco con otras religiones, aún con religiones no cristianas; tengo la impresión, obviamente es una opinión muy personal, que será de gran diálogo y apertura, reconociendo todo lo santo y verdadero que hay en las religiones no cristianas. Él ha sido un hombre de diálogo, que confía enormemente en que Dios obra en todos lados, aún en las personas más distantes.

¿Cuál va a ser su primer destino como Papa?

No sabemos con precisión cuál puede ser el primero, pero uno de los primeros sin lugar a duda será la Jornada Mundial de la Juventud que se realizará en Brasil, en donde el Papa Benedicto había sido invitado y ahora claramente el Papa Francisco tendrá un lugar espectacular, para poder dirigir un mensaje de esperanza a América Latina y al mundo. Particularmente a los jóvenes que muchas veces por sus lenguajes, por los signos, por sus inquietudes, están lejos y son escépticos respecto a la vida de la Iglesia, y requieren una atención especial mucho más adaptada en las formas y los lenguajes a sus inquietudes más profundas.

 ¿Cuáles cree usted que serán las diferencias principales entre el papado de Benedicto XVI y el papado de Francisco?

Benedicto XVI era un académico, principalmente un hombre de universidad, de una manera en que a veces no conocemos en América Latina, es el universitario de altísimo nivel europeo, que escribe gruesos libros, que hace reflexiones muy profundas y que sin lugar a dudas ha traído una gran riqueza a la vida de la Iglesia católica y al debate de algunos temas importantes en el mundo contemporáneo como puede ser en la economía financiera.

El Papa Francisco, tiene un perfil bien distinto, él no es un hombre de academia, aunque tiene una extraordinaria formación intelectual. Él es un hombre principalmente de compromiso y renovación, creo que estas dos palabras son las que lo podrían definir en buena medida. Por el conocimiento que he tenido de él en los años pasados, en los últimos 15 años, creo que es un hombre sumamente comprometido con el dolor, con el sufrimiento, con los derechos humanos entendidos en su sentido más noble y al mismo tiempo es un hombre que nunca está conforme con las personas que usan a la Iglesia como trampolín político.

¿Tiene usted conocimiento de si es una persona cercana a las redes sociales y si piensa utilizarlas para llegar a los católicos de todo el mundo? ¿Cuál cree usted que va a ser el papel de Francisco y las redes sociales? 

A mi me parece que es un hombre sumamente moderno y de vanguardia en este terreno, hay varias cuentas de Twitter falsas usando su nombre, hay que tener cuidado en el seguimiento de esta cuentas falsas, desde hace mucho tiempo existen y no son desconocidas para nadie en América Latina. Seguramente lo veremos, es un hombre que simpatiza con los nuevos medios, que busca innovar, nuevos gestos, nuevas expresiones, no es conformista, es un hombre que cuestiona al establishment aún en América Latina y en Argentina en particular, no tiene miedo de repente de tocar a figuras como los Kirchner en Argentina y que en ciertos momentos, con gran respecto pero con gran claridad, ha sido sumamente profético, sumamente denunciante y eso le ha ganado una gran popularidad sobretodo en los sectores más marginador y desprotegidos en América Latina.

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