El virus Zika se descubrió en el año 1947, aislándose de un mono Macacus Rhesus, que estaba en los bosques de Zika, cerca de Entebee la capital de Uganda. El virus Zika causa una enfermedad leve, caracterizada por lesión en piel, tipo salpullido, localizado principalmente en extremidades, así como fiebre y dolor articular; todos estos síntomas son similares a los síntomas de infección por virus de la familia flavivirus, como el dengue, y el Chikungunya por lo que a veces se confunde con estas otras enfermedades infecciosas. Aunque el Zika se caracteriza por producir enrojecimiento de ojos y el exantema maculo-papular en piel.

Como todos estos virus, se transmite por picadura del mosquito, principalmente de la especie Aedes aegypti. Los vectores Aedes sólo se reproducen y propagan por debajo de los 2,000 metros de altura sobre el nivel del mar, por lo que en poblaciones por arriba de esta altura no se transmite la enfermedad.

Hasta 2007 sólo había reportes aislados de la infección por este virus, pero ese año se reportaron algunos brotes en el sureste asiático: en la isla de Yap en la Micronesia, así como en las islas Salomón, Indonesia, Malasia y Tailandia entre otros. En los años 2012-2013 apareció otro brote en la Polinesia Francesa. En ésta última isla, se hizo un estudio epidemiológico, mostrando que hubo unas 30,000 infecciones, la mayoría asintomática, pero se reportaron algunos casos del síndrome de Guillain-Barré, y también se reportaron los primeros casos de transmisión perinatal.

El problema del Zika se agudizó con la epidemia en Brasil, donde se reportó el primer caso apenas en mayo del 2015, y simultáneamente su ministerio de salud detectó la aparición de casos de microcefalia en bebés recién nacidos en la misma región donde circulaba el virus.

La microcefalia, es una enfermedad frecuente. Se define como el tamaño de la circunferencia craneal menor de dos o más desviaciones estándar debajo de lo esperado en la media para su edad y sexo. Un estudio de 1977 encontró que el 1.9% de la población normal tiene microcefalia.[1] Esta enfermedad tiene múltiples causas: genéticas, congénitas, virales, etc. Lo difícil es conocer su etiología en cada caso específico. Así, en los brotes de microcefalia lo primero que se debe demostrar es que la tasa de casos en la zona donde se da el supuesto brote sea mayor a ese 1.9% que regularmente se registra.

En este año se hizo un reporte que parecería asociar directamente la enfermedad con el virus: un paciente con microcefalia y muerte neonatal, se demostró la presencia del virus en cerebro y otros órganos,[2] y en otros doce casos de microcefalia se encontraron niveles elevados de anticuerpos contra el Zika.[3] Todos estos datos sugieren de manera importante, aunque aún no demuestran que la microcefalia esté causada por el virus del Zika. Hasta el momento, la Secretaría de Salud acaba de anunciar que han dado seguimiento a más de cincuenta embarazos de pacientes con virus Zika, reportando hasta el momento que todos los bebés son normales.[4]

En México se han reportado 264 casos de infección por virus Zika hasta el dos de mayo del presente año. 229 de estos casos provienen del sur del país: Chiapas, Oaxaca y Guerrero.[5]

Posible prevención y tratamiento. Dada la inexistencia de terapia o vacuna específica contra este virus, y ante la posible causa de microcefalia, se han propuesto ya diversas estrategias de prevención. En un extremo algunos opinan que la solución sería promover el aborto y anticoncepción como métodos para evitar embarazos y eliminar a los pacientes con microcefalia. 

Dos funcionarios importantes uno de la ONU y el otra de la OEA, han presionando recientemente a los países latinoamericanos, para que se legalice el aborto, a fin de evitar la posible microcefalia causada por el virus Zika.
El primero de ellos, el Secretario General de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro mencionó el pasado 26 de abril que debería promoverse la legalización del aborto en los países donde se han dado los brotes epidemiológicos, en palabras del propio Almagro: “como una oportunidad de igualar los derechos… a fin de permitir la interrupción legal del embarazo como algo justificable…”.[6] Por su parte, Zeid Ra’ad Al Hussein, Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos,[7] presionó a los países con infección del virus Zika a promover la legalización del aborto como “derecho humano,” mencionando que defender los derechos de las mujeres, es esencial para la respuesta ante el Zika”.
Ambas opiniones de los funcionarios han sido criticadas, pues además de mostrar falta de conocimiento médico sobre la microcefalia, hablan más bien de promoción del aborto y apenas mencionan el problema del virus Zika.

Estas medidas extremas no sólo no resuelven el problema de fondo (erradicar al virus y eliminar el insecto transmisor), sino que además podrían causar gran alarma entre la población. Además estas opiniones muestran una mentalidad eugenésica,[8] esto es, que busca eliminar a los pacientes en lugar de la enfermedad.

La experiencia con la epidemia del virus de la influenza A (H1N1), donde se tomaron medidas radicales, (en México se mantuvo a toda la población del país en cuarentena durante varias semanas: cerrados restaurantes, escuelas, iglesias, sitios de reunión, y en algunos lugares hasta transporte público), causando daño a la economía, y aún casos de histeria colectiva. La misma Organización Mundial de Salud recibió críticas por la respuesta excesiva ante este reto.[9]

Mucho más sensatas han sido las sugerencias de la OMS por medio del Comité de Emergencia del Reglamento Sanitario Internacional (2005) sobre el virus del Zika, que aborda todos los aspectos centrales de la prevención de la enfermedad.[10]

Un estudio reciente publicado por la revista médica The Lancet demuestra que el índice de casos de microcefalia en pacientes con el virus Zika finalmente es bajo.[11] En el caso de la Polinesia Francesa, encontró que sólo el 1% de las mujeres que cursan su primer trimestre de embarazo e infectadas con el virus Zika tendrán un bebé con microcefalia. Muy por debajo del 38% de daño al embrión en mujeres que cursan con rubeola, o el 13% de las pacientes que cursan con el Citomegalovirus (un tipo de virus herpes) durante el primer trimestre del embarazo.[12] Además ese 1% está por debajo del 1.9% de microcefalia como enfermedad en población abierta, por lo que, como comentamos un poco antes, aún queda la duda de si realmente es el virus el causante de estos casos de microcefalia, o son dos problemas independientes que concurren en un momento dado.

Medidas de Salud pública. La principal solución será la creación de una vacuna contra el virus, la que –al menos teóricamente– podría obtenerse de manera pronta, pues estos flavivirus aunque su material genético está formado por RNA tienen pocas mutaciones. Un buen ejemplo de esto es que las vacunas contra otros dos virus del grupo se hicieron con relativa facilidad: fiebre amarilla y encefalitis japonesa se obtuvieron desde los años treinta del siglo pasado. La única vacuna de este grupo de virus que se complicó obtener fue la vacuna contra el Dengue, pero fue debido a que la creación de anticuerpos contra este virus podía incrementar los casos de Dengue de tipo hemorrágico, aspecto que no es problema en el caso del Zika. Sí se requiere un equipo grande de investigadores y expertos en el tema a fin de acelerar la creación de la vacuna. De hecho, el Ministro de Salud de Brasil ha tomado la decisión de desarrollar una vacuna contra el Zika.[13]

Otro objetivo urgente es la creación de métodos de diagnóstico comerciales que puedan utilizarse ampliamente, y no sólo en laboratorios de referencia.

La eliminación del vector es otra estrategia central en todas las infecciones transmitidas por mosquito. Tanto las medidas tradicionales (uso de insecticidas, evitar reservorios de agua a cielo abierto, protección con repelentes de insectos, aplicación de redes de mosquiteros, etc.), como algunas estrategias novedosas, como es el uso de bacterias que crecen en el intestino del Aedes, y que evitan el crecimiento del virus en el mosquito. La bacteria es inocua para el ser humano, y puede eliminar la transmisión, no sólo del virus Zika, sino también de los otros virus transmitidos por el Aedes como el Dengue y el Chikungunya, según nos explicó el Dr. Álvaro Aguilar Setién Director del Laboratorio de Virología del Centro Médico Nacional en México.[14]

Los gobiernos de Latinoamérica deberían, eso sí, crear un gran laboratorio para inventar la vacuna. Es importante decir que aquí sería crítico contar con varios especialistas en virología, pues esta rama de la ciencia es mucho más compleja de lo que parece, apenas abarcada por sus propios especialistas.

Será importante considerar, la inmunidad natural de la enfermedad. El brote de Zika en el Sureste Asiático de 2007 a 2013 muestra que actualmente el nivel de la enfermedad en estos países es bajo, sugiriendo que el virus Zika activa una inmunidad natural que evita la infección repetida de la enfermedad. De cualquier modo el desarrollo de la vacuna será importante.

Conclusión. La lección la podemos aprender del caso de la encefalitis equina venezolana (EEV), que azotó a buena parte del continente americano, desde Perú hasta Texas, en los años sesentas del siglo pasado, aunque la EEV la causa un tipo diferente de virus, los arbovirus, también se transmite por picadura de mosquito. En aquella ocasión el virus causaba muertes en ganado equino, pero de ahí se transmitía al humano, donde causaba una encefalitis viral que muchas veces dejaba graves secuelas neurológicas y en otros casos era letal. A fin de proteger a los humanos y al propio ganado, se sacrificaban miles de caballos. Hatos enteros de animales fueron sacrificados a fin de tratar de contener el avance de la epidemia.

El Dr. Diódoro Batalla, Médico Veterinario mexicano,[15] por el contrario trabajó para lograr una vacuna que protegió a los equinos y eliminó el virus. El brote de virus EEV se detuvo gracias a la vacunación con la cepa TC-83 donada por el gobierno de los Estados Unidos y modificada y adaptada por Batalla (1995). Más de 4 millones de vacunas lograron detener el avance del virus.[16]

El dilema bioético actual del virus del Zika es difícil, pero la solución es clara: El principal objetivo es crear una vacuna que evite la enfermedad; se deben evitar las soluciones desesperadas, como la de promover el aborto de todos los pacientes con microcefalia, o evitar a toda costa los embarazos durante los próximos dos años en todos los países de Latinoamérica que tienen brotes del virus, según proponen los directivos de la OEA y la ONU. También urge descartar o corroborar otras posibles causas de microcefalia y demostrar en todo caso la relación causa-efecto. 

Referencias:

[1] Sells CJ. Microcephaly in a normal school population. Pediatrics. 1977 Feb;59(2):262-5.

[2] Kindhauser MK, Allen T, Frank V, Santhana RS, Dye C. 2016. Zika: the origin and spread of a mosquito-borne virus. Bull World Health Organ. 2016:171082.

[3] De Oliveira, Consuelo Silva, Pedro Fernando da Costa Vasconcelos. 2016. Microcephaly and Zika virus. Jornal de Pediatria. 92(2):103-105.

[4] México no debe tener pánico por zika y microcefalia. Periódico Milenio, 15 de abril 2016: http://www.milenio.com/cultura/zika_y_microcefalia-panico_microcefalia-embarazadas_infectadas_virus_zika_0_719928024.html

[5] http://www.bajainsider.com/article/zika-virus-mexico

[6] Critics denounce the ‘eugenics mentality’ of calling for abortion in Zika cases. David Ramos. http://www.ewtnnews.com/catholic-news/Americas.php?id=13635

[7] http://acnudh.org/defender-los-derechos-de-las-mujeres-esencial-para-la-respuesta-ante-el-zika-–-alto-comisionado/

[8] Ibidem

[9] http://www.who.int/csr/disease/swineflu/notes/briefing_20100610/es/. Respuesta internacional a la pandemia de gripe: la OMS responde a las críticasGripe pandémica (H1N1) 2009 – nota informativa n.º 21

[10] http://www.who.int/mediacentre/news/statements/2016/1st-emergency-committee-zika/es/

[11] Simon Cauchemez, Marianne Besnard, Priscillia Bompard, Arnaud Fontanet, Henri-Pierre Mallet, et al.

Association between Zika virus and microcephaly in French Polynesia, 2013–15: a retrospective study. The Lancet. Published online March 15, 2016 http://dx.doi.org/10.1016/S0140-6736(16)00651-6

[12] Ibidem

[13] De Oliveira, Op. cit (3)

[14] http://www.dicyt.com/news/gut-bacteria-of-aedes-aegypti-could-become-a-weapon-against-dengue

[15] A quien nunca se le ha reconocido ampliamente su descubrimiento. Del Instituto Nacional de Investigaciones Pecuarias. México.

[16] http://cronicapecuaria.blogspot.mx/2015/02/los-brotes-de-las-encefalitis-equinas.html

Batalla-Campero D. Adaptación, modificaciones y pruebas de campo para el desarrollo de una vacuna contra la Encefalitis Equina Venezolana (EEV). In: Trabajos de ingreso de Académicos Numerarios y Correspondientes. Ciudad de México. Academia Veterinaria Mexicana AC; 1995; p. 16–24.