Los días 26 y 27 de abril, se llevó a cabo el Primer Encuentro Nacional con Organizaciones de la Sociedad Civil por los Derechos de las Mujeres y las Niñas en México, convocado por el Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES), en el cual participaron Alin Castellanos, Andrea Munguía y Jimena Hernández. Este encuentro tenía como objetivo que organizaciones de la sociedad civil dialogaran y generaran iniciativas en distintos temas.

Las investigadoras del CISAV participaron en la mesa que llevaba por tema la salud integral, en la cual se hicieron explícitas distintas problemáticas a las que se enfrentan las mujeres para acceder a los servicios de salud.
Las conclusiones de este mesa fueron:
1. Consideramos la salud integral de las mujeres como el bienestar físico, mental, emocional y social y no la mera ausencia de enfermedad en todo el ciclo de la vida de las mujeres, que requiere acciones de protección, promoción, prevención, detección, diagnóstico, tratamiento, rehabilitación y cuidados. El enfoque actual en salud pública prioriza la atención de la enfermedad, esto se visibiliza en los presupuestos.
2. La salud de las mujeres es afectada por las siguientes condicionantes sociales: pobreza multidimensional, desigualdad, discriminación, violencia, inseguridad e impunidad entre otras. Aquellas vinculadas con los roles esteroetipados asignados históricamente.
3. El área médica o de profesionales de la salud ha encontrado una “mercantilización” en su desempeño, buscando por encima del beneficio de los pacientes la obtención de ganancias, o supeditando la salud del paciente por los intereses de las industrias relacionadas al área de la salud. Se requiere una formación con enfoque de derechos humanos centrados en la persona, más que en la normatividad técnica .
4. La propuesta de la narcocultura nos expone al abuso, la violencia, la hipersexualidad y las adicciones. Hay un incremento en las ciberadicciones y no hay desarrollo de atención en el tema.
5. Existe una carencia de diagnóstico acertado en el caso de infertilidad, propiciando así el uso indiscriminado de Técnicas de Reproducción Humana Asistida, donde los tratamientos son caros y no detectan la causa o barrera, generando gastos a favor de la industria y frustración sin atención de salud.
6. Es necesario desarrollar programas de cuidado y acompañamiento emocional para el personal que atiende situaciones de violencia y de alto riesgo, de manera que puedan tener un mejor desempeño y acertividad laboral. En lo general, el personal que se enfrenta a estas circunstancias realiza su labor en situación de estrés y termina “generando una actitud defensiva” o reproducen la violencia desde su propia experiencia.