Por Patricia Raquel Mancilla Dávila.
En octubre del 2005, se dio a conocer la Declaración Universal sobre Bioética y Derechos Humanos. 20 años después, a través de la Cátedra Internacional de Bioética y Derechos Humanos, se realizó la presentación pública, en el contexto de la 16a Conferencia Mundial sobre Bioética, Ética Médica y Derechos Humanos de la primer propuesta de Revisión de la Declaración Universal de la UNESCO, sobre Bioética y Derechos Humanos.
Esta primer propuesta de actualización de la Declaración se centra en el respeto y protección de la Dignidad Humana, así como en la protección de los Derechos Humanos y las libertades; desde el cuidado de la vida en general, con un enfoque integral que respeta la identidad personal, y cultural para garantizar la protección contra cualquier forma de discriminación. De esta manera, adopta aspectos jurídicos, sociales y tecnológicos para resguardar la vida en general y la vida humana en un mundo interconectado.
Se explica, cómo la Bioética ha evolucionado desde los problemas éticos que planteaban los avances tecnológicos a las ciencias de la vida y la medicina, hasta el nuevo abordaje de la salud en la actualidad con un enfoque de responsabilidad social, equidad, y las implicaciones éticas de las tecnologías emergentes, incluyendo la inteligencia artificial (IA).
Además, se reconoce el carácter global e integral de la Bioética y cómo ésta se interconecta e impacta con todas las formas de vida y los ecosistemas. También considera cómo el concepto de salud ha evolucionado a una visión más holística entre la salud de los seres humanos y el medio ambiente y propone trasladar el modelo médico clásico de vulnerabilidad a un modelo de vulnerabilidad social, particularmente cuando se trate de hacer frente a las tecnologías digitales y la IA.
En la declaración se toma en cuenta el principio ético de precaución y responsabilidad social ante los rápidos avances de la ciencia y la tecnología que afectan cada día la comprensión de la vida, la justicia, la equidad y el interés de la humanidad.
De esta manera se asume la Bioética como una disciplina analítica, descriptiva y normativa, con un papel predominante en las decisiones y estrechamente ligada al bioderecho, que cuenta con la sensibilidad moral y la reflexión ética como una herramienta fundamental en el proceso del desarrollo científico y tecnológico de los sistemas de inteligencia artificial y las tecnologías emergentes.
Cabe señalar, que en la actualización se añade un objetivo sobre garantizar la paz como valor universal y condición indispensable para todo desarrollo bioético, médico, científico, tecnológico, social, presente y futuro. Además de fomentar la colaboración científica en la práctica pública y privada, así como la difusión de los resultados de las investigaciones de manera comprensible y accesible para todos.
En el ámbito de la aplicación de la declaración se resaltan los principios clásicos de la declaración como la dignidad humana, los derechos humanos, priorizar el bienestar de los individuos, autonomía y consentimiento, responsabilidad, igualdad justicia y equidad, no discriminación, no estigmatización y pluralismo, respeto por la vulnerabilidad humana, solidaridad, la promoción de la salud y el desarrollo social de los pueblos. Dentro de este orden de ideas, cabe considerar que se incorporan nuevos principios como la privacidad, protección de datos y el derecho al olvido.
Se adopta la inteligencia artificial como un principio, sin embargo hay que analizar si la inteligencia artificial puede considerarse un principio, o bien, son los principios éticos que se aplican a la IA los que han de considerarse un derecho en ese entorno como la justicia, la gobernanza, la protección de la privacidad, garantizar los derechos humanos, la explicabilidad y la rendición de cuentas, la agencia y la responsabilidad.
En este sentido de la aplicación de los principios, se mantiene la adopción de decisiones y tratamiento de las cuestiones bioéticas, los comités de ética, la evaluación de gestión de riesgos y se incorpora la participación pública y transparencia de políticas públicas con la creación de comités asesores públicos sobre cuestiones bioéticas.
Resulta clara la necesidad de realizar la actualización de la Declaración Universal sobre Bioética y Derechos Humanos, en la que se incorporan nuevos aspectos indispensables para comprender la Bioética fuera del ámbito clínico con un enfoque global que integra los aspectos biológicos, sociales, jurídicos, tecnológicos para el resguardo de la vida en general y la dignidad humana, así como la promoción de los derechos humanos en un mundo interconectado.
Actualmente, la propuesta de actualización está abierta a sugerencias, tendremos que esperar a conocer la versión final que será presentada en la 17a Conferencia Mundial Sobre Bioética, Ética Médica y Derecho de la Salud que se llevará a cabo en Liubliana, Eslovenia, del 24 al 26 de noviembre de 2025.
Referencias:
Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). Declaración Universal sobre Bioética y Derechos Humanos. 19-10-2005. Disponible en. https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000146180_spa
International Chair In Bioethics. Universal Declaration Of Bioethics And Human Rights Update. Disponible en https://www.int-chair-bioethics.org/universal-declaration